Ricky Sarkany vino a Perros de la Calle y conversó mano a mano con Andy Kusnetzoff sobre su historia familiar y su historia como emprendedor. El diseñador presentó su libro ‘Memorias de un zapatero‘.
«Mi mamá fue sobreviviente del Holocausto, a mi padre lo estaban llevando a un campo de exterminio», contó.
«Lo importante es el camino».
«A mí los médicos me dijeron que no podía tener hijos y (…) nacieron 4 hijas maravillosas», recordó Ricky Sarkany.
«La alegría no va por parte del dinero, el dinero genera la eterna inconformidad de la gente», señaló Sarkany. «Hay gente que le cuesta llegar a fin de mes y es inmensamente feliz. La felicidad no va por ese lado».
«Hay cosas que te marcan y te hacen no volver más a esa velocidad».
«En la vida tratamos de transformar pequeños momentos dolorosos en recuerdos hermosos», sostuvo el empresario argentino.
«El tiempo me hizo ver planos terrenales y planos espirituales».
«Tenía mucho miedo a la muerte, pero ahora vivo con más plenitud», agregó. «Lo más valioso que hay es el tiempo».
¿Qué aprendió en el viaje de su vida? «Somos una familia con un denominador común: sonreír. La forma más económica que tenemos de contagiar algo lindo. Es mucho más lindo dar que recibir. Aprendí una cosa que es magnífica: disfrutar de los éxitos de los demás. (…) Cuando sos hambriento y loco querés pisotear a los demás, y la verdad que hoy día a día aprendo de mi equipo».
«Con el libro quiero reilusionar a la gente. (…) Si este libro tiene un motivo es Sofía», contó.
«En la empresa nuestra no se echa a nadie».