Iván Noble vino a Perros de la Calle en su versión playera y reflexionó sobre su presente: «A partir de los 50 uno reordena el kiosko de la vida distinto. Te preguntás cuáles son los chocolatines que importan de verdad». «He sido hospitalario con mis caprichos», confesó.
«Todos somos como casas: hay habitaciones que de vez en cuando frecuentás y otros no tanto».
«El amor es el más hermoso de los malentendidos», aseguró.