Moria Casán pasó por Vuelta y Media y habló de todo: amor, romances, maternidad, trabajo, la cárcel, el éxito y más.
«Nunca tuve drama en mostrar mi cuerpo. Es pura actitud redeterminada y resignificada desde que me empecé a construir, de chiquita. Soy una gran hermitaña».
«Nunca hice un casting en donde me dijeron que no. Siempre me eligieron y siempre fui figura, es muy raro eso. Nunca le pedí a una amiga ni a nadie que me acompañe a una prueba. Sentía que tener un alguien al lado mío me cortaba mi vibra».
Sobre su relación con los hombres, afirmó: «Considero que el hombre ha sido necesario en mi vida, aunque me he equivocado muchísimo. Tengo poco registro de esa culpa, pero me encantan los hombres. Soy hombreriega».
«Mantuve yo a los hombres. Soy la dealer proveedora efectiva. Todo…. casa, comida, ropita, todo. Ahora con el Pato no», confesó. De su relación con Fernando «Pato» Galmarini, dijo: «Es la primera vez que duermo en la casa de un chabón divino. Estoy bien, no sé si estoy enamorada».
«El niguneo de la gente mayor, de lo que llaman vejez… La vejez la unen a la decrepitud. Cuando vos no tenés vejez, cuando tenés crecimiento como el nuestro, lejos estamos de representar la edad que tenemos en el documento, eso te das más onda para la vida».
«Va a llegar un momento en el que te vas a sentir tan bien, a medida que pasa el tiempo y si llegás a estar bien y resolver fantasmas y encontrarte y querete en tu totalidad… Cuando encontrás a alguien que te entiende en tu totalidad, está muy bueno».
Sobre su experiencia en la cárcel en Paraguay, contó: «Nunca estuve triste ni tuve miedo. Estuve nueve días, fui a una especie de monasterio, no era una cárcel. No era agradable, pero al lado de una cárcel era un spa. Lo bueno fue lo que se armó con las chicas que estaban ahí, nos hicimos amigas».
También habló de su adolescencia: «A los 17 años iba sola a sacarme cosas para no tener una familia. Solita (…) por elección. Estaba con pareja constituida, que quería familia, pero no le decía nada. No se enteraba nadie de lo que me pasaba».
Sobre la relación con su hija, Sofía Gala, sostuvo: «Me cuesta ser su amiga. Le tengo un respeto reverencial, le tengo miedo. Es una mujer muy especial. (…) Soy su mamá papá».
¿Qué se siente ser Moria Casán? «Como nunca compré lo que vendí, me estoy dando cuenta ahora de lo que soy. Me tratan de usted, me siento una institución», respondió. «Agradezco mucho, y pienso que es porque te quieren, porque te perciben y te han hecho ellos. A mí me hizo la gente».
Por último, habló de la serie que se está produciendo sobre su vida: «Va a ser épica».