Tito Fargo, músico cuya historia atraviesa algunos de los momentos fundamentales del rock argentino. Guitarrista, compositor y productor, formó parte de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota durante la grabación de Gulp! y Oktubre, y compartió escenario y música con Luca Prodan en la Hurlingham Reggae Band.
Sus recuerdos van desde la relación musical con Skay Beilinson y Los Redondos hasta las conversaciones y experiencias que compartió con Luca, dos vínculos que marcaron distintas etapas de su recorrido.
Al hablar de Skay y Los Redondos, Fargo destaca que la relación musical siempre fue sencilla. Para él, la música tenía una lógica concreta: antes de ser registrada, había que tocarla. La dinámica entre ambos guitarristas encontró su identidad en el intercambio y en la búsqueda de un sonido común.
Antes de llegar a Los Redondos, Fargo había compartido escenario con Luca Prodan en la Hurlingham Reggae Band, proyecto paralelo vinculado a Sumo. La relación entre ambos no quedó limitada a la música: “Con Luca lo que teníamos era que charlábamos de cosas que por ahí con otro no podía charlar”, recuerda Fargo.
Entre esos recuerdos, Fargo menciona un detalle tan simple como particular: a Luca le gustaba mucho comer mondongo. Un amigo y una persona con quien Fargo podía compartir conversaciones que excedían lo estrictamente musical.
