Recibimos a Dalma Maradona en Todo Pasa para hablar de Al final las tragedias no mejoran a nadie, la obra de Julieta Cayetina que se presenta en Timbre 4. «Verla a ella como directora y como amiga está buenísimo. Ya es nuestra segunda temporada», afirmó.
La actriz contó que hace unos años empezó a jugar al hockey con el equipo en el que jugaba Rocío Marengo —así de bizarro como lo leen—: «Descubrí que me gusta mucho jugar al hockey. Voy con mucha gente que no me conoce de ningún lado».
Sobre la popularidad de Claudia Villafañe, que creció en los últimos años, dijo: «Si bien ella siempre fue muy querida, redobló la apuesta. Es hermoso que la quieran… Ser la clase de madre que ella es, fue y seguirá siendo para mí sería el ideal, pero me atrevo a decir que no me animo a tanto. Nunca voy a llegar a esa vara».
Además, recordó anécdotas y momentos que compartió con su papá, el Diego. «Hace poco descubrí que era un ícono de la moda, me dio mucha bronca», afirmó entre risas. «No solo la camisa versace, desde muy pendejo sin tener nada se re lookeaba«.
«Siempre que fui a Nápoles fue mucha emoción».
«Antes, cuando estaba mi papá, me querían contar una anécdota y era lo peor que me podía pasar… Y ahora me quedo charlando con el tipo de la estación de servicio porque es algo nuevo que puedo tener de mi papá».
También opinó sobre el jucio sobre la muerte de su padre: «Es muy terrible, pero todavía después de todo lo que pasó tengo fe… Nos sentimos muy apoyadas y muy acompañadas y eso nos da la fuerza. Queremos pelear por la justicia que él se merece».