Emanero visitó Vuelta y Media para presentar sus próximos shows en Movistar Arena con su gira Todo por un beso.
«Tenía la necesidad de pasar las ideas a hechos. La ansiedad y tener la compu a mano me llevó a producir».
«Producirme en mi casa cuando era rapero y estaba en esa movida me dio una ventaja competitiva, que era poder hacer más canciones como yo quería».
«Me pude mudar de la casa de mi vieja a los 26 años. El punto de equilibrio para poder vivir de la música es hacer un show y vender 300 entradas cada dos meses. Eso se me dio en el 2012 y en el 2013 me mudé solo». «Tuve un buen momento de vender 400 entradas en 2014, pero no pude sostenerlo en el tiempo. Me pegó re mal», contó.
«Mi resurgimiento tuvo que ver con mi mánager. La conocí porque estaba buscando un departamento para mudarme y me ayudó a conseguir uno… Fue un poco responsable ella de que me ordene, de que no abandone. Vio que había algo para explotar si bien se me había dio un poco de las manos lo que había tenido en años anteriores».