Sebastián Marroquín -o Juan Pablo Escobar– es el hijo de Pablo Escobar y vino a Perros de la Calle a presentar DEAR KILLER NANNIES: CRIADO POR SICARIOS, la nueva serie de Disney+, inspirada en su infancia y adolescencia.
“Es una serie sobre cómo crece un niño rodeado de los sicarios más peligrosos del país”, señaló Sebastian.
Sobre el personaje de su padre, Pablo Escobar, Sebastián sostuvo: “Nunca quisimos que fuera un personaje que enamorara al televidente. Esa es la más fácil pero no es el caso”. “Estoy muy contento con el mensaje final de la serie: no le quedan ganas a nadie”.
«Desde los 10 años tengo una conciencia plena. A los 7 me dijo que era un bandido. Mi madre confrontaba mucho a mi papá», agregó en diálogo con Andy Kusnetzoff. «Nunca estuve de acuerdo con esa violencia».
«Se le va de las manos el poder militar y económico que tenía, lo usa de manera indiscriminada y termina avasallando a una sociedad, marcando toda una cultura y estigmatizando a todos los colombianos por su accionar».
«Mi familia se empieza a enterar de cosas que yo sí había vivido pero no les había contado», confesó sobre algunos episodios que se ven narrados en la serie.
«Estuve en un departamento 10 meses sin poder correr la cortina».
«Lo que más quería cuidar era el mensaje final».
«Soy el más consciente de los daños que mi papá hizo. Nunca me sentí bien. No siento orgullo. Tengo la gratitud del padre que fue conmigo. Tengo un respeto porque tuvo la osadía de ser brutalmente honesto conmigo, nunca me mintió y eso lo valoro muchísimo. Nunca crecí en un mundo de fantasía. Separo los dos personajes: uno es el papá que hizo un buen trabajo, que me educó y me formó y otro es el asesino, el narcotraficante, el terrorista, el secuestrador».
«¿Cómo es posible que una persona que no tiene ningún aprecio por la vida está preocupado por los modales de su hijo?».
«A la gente le cuesta reconocerme como individuo, piensan que soy una continuidad de mi padre y no lo soy», sintetiza.
«En mi familia el bueno era mi papá».