Martín Candalaft visitó Todo Pasa para dar detalles del escándalo que desató la muerte por sobredosis del médico Hernán Bovieri y que involucra un circuito de fiestas clandestinas con anestésicos robados de hospitales.
«Le preguntás a médicos sobre el escándalo y te dicen que se hacía hace un montón», cuenta Martín Candalaft.
«Esta chica [Delfina Lanusse] lo acusa a Hernán [Boveri] de haberla abusado sexualmente. En la denuncia lo que ella dice es que tenían fiestas sexuales en donde incluiamos la posibilidad de viajes controlados. Tenía relaciones conmigo cuando estaba semidormida, por lo tanto, yo no daba mi consentimiento, me estaba abusando».
Si la muerte del médico involucrado en el escándalo de las «Propo Fest» fue en febrero, ¿por qué nos enteramos tanto después? «Porque lo taparon», respondió el periodista de policiales. «Desde que muere el médico hasta que nos enteramos, hubo una intención clara de los hospitales y de la Asociación de Anestesistas, que es bastante picante y tiene mucho poder en el ámbito médico, de ocultarlo».
Sobre los efectos del propofol y el fentanilo, las drogas anestésicas que circulan en estas fiestas clandestinas, Candalaft contó: «El efecto de la droga dura entre 2 y 5 minutos, es un viaje muy cortito… Parece que es una sensación de placer, como un sueño tan profundo que no alcanzamos nosotros durmiendo habitualmente, y después evidentemente queda un resabio de esa sensación cuando estás despierto».
«¿Qué le tiene que pasar a un médico, un profesional que sabe los riesgos, para robarse los medicamentos e inyectárselos por 2 o 4 minutos, de un placer extremo?», concluyó. «Me ha costado mucho en los medios en los que trabajo hacer hablar a médicos y a anestesitas».
