Ricardo «Tigre» Gareca visitó Todo Pasa para hablar de La Sustancia, su nuevo programa de streaming, y repasar su carrera como exfutbolista y director técnico.
Sobre el superclásico que disputaron River y Boca por el Torneo Apertura, opinó: «Se empiezan a enredar cuando empiezan a existir las mismas faltas en distintos sectores del campo de juego… El reglamento es claro. La polémica empieza en cuándu lo uso y cuándo no».
Además, habló de su trabajo dirgiendo la Selección chilena: «Chile fue complicado para mí, no por cómo me trataron, sino porque no tenía esa expectativa. No recuerdo haber estado último en ningún lugar, más cuando vengo de un proceso en Perú en donde siempre estuvimos peleando arriba. Además, Chile tiene buenos jugadores».
«Está todo cada vez más distorsionado. Pareciera que es imposible dirigir rivalidades, y yo estoy en un lugar profesional en donde me dedico a esto. Aquel que desconfía en mí, yo estoy en libertad de decidir adónde ir, no tengo que quedar bien con nadie. Quedo bien simplemente haciendo mi trabajo».
«Esta incursión de los jóvenes de 17 años en Primera por ahí les hace bajar los brazos a otros chicos porque creen que, si no llegan a esa edad, no llegan nunca. Yo debuté a los 23 años en Boca, por ejemplo».
«Hay que tener cuidado en la manera de comunicar y en la que decidir. Hoy en día el vocabulario da lo mismo. Antes había un horario de protección al menor, pero hoy en día a cualquier horario se dice cualquier barbaridad. Yo creo que está mal».
Sobre Diego Maradona, dijo: «Era jodido jugar al lado de él, como Messi. Afuera de la cancha era un ser querible mil por mil, adorable. Aparte, conocí a Maradona que después se empieza a enredar cuando se mete con adicciones, cuando deja de ser el Diego que era».