Las Trillizas de Oro pasaron por Todo Pasa y repasaron algunos de los momentos más particulares de su trayectoria. A los 16 años, las hermanas reconocieron que su mundo musical estaba lejos de la canción española. “No escuchábamos lo español a los 16, era generacional”, recordaron. Entre sus referencias estaba Supertramp: “No nos gustaba nada de Julio Iglesias”, admitieron entre risas.
Sin embargo, el destino las llevó a trabajar con él. En ese momento, Julio era uno de los artistas más populares y el proyecto representaba una oportunidad profesional que aceptaron, aunque musicalmente no fuera lo que escuchaban. “Era comercial. Lo hicimos porque era furor latino”, explicaron.
La relación con el cantante, además, tuvo una particularidad. Las Trillizas contaron que, pese a la imagen de galán que acompañaba a Iglesias, con ellas siempre mantuvo un vínculo de compañerismo. “Fue un caballero con nosotros, era nuestro compinche, nunca se tiró al lance”, recordaron.
La llegada a aquella gira tuvo también una historia cinematográfica. En un avión en el que viajaban Palito Ortega y Julio Iglesias, ambos vieron una película en la que aparecían las Trillizas. Palito las reconoció y entendió que podían aportar algo diferente al espectáculo que Julio estaba preparando. Se contactó con Juan Alberto Mateyko y, poco después, las hermanas terminaron incorporándose a la gira.
Décadas después, aquella etapa forma parte de una historia mucho más amplia. Las Trillizas también hablaron de cómo cambió su vida personal y de pareja con el paso del tiempo. “Nunca en 45 años estuvimos con otro hombre que no sean nuestros maridos hoy”, contaron. Las conversaciones que antes podían girar alrededor de romances y aventuras ahora pasan por temas mucho más cotidianos: los nietos, la educación o hasta “cómo están los triglicéridos”.
Pero la historia de las Trillizas no queda solamente en el recuerdo. Las hermanas continúan vinculadas a nuevos proyectos y adelantaron detalles de El libro mágico, un nuevo programa que tendrá una participación familiar: sus hijas serán las voces del proyecto.
Para ellas, además, ser trillizas es algo que va más allá del vínculo entre tres hermanas. “Ser trillizas es más que ser hermanas”, señalaron, una frase que resume una identidad compartida que las acompañó desde el comienzo de su carrera y que, más de cinco décadas después, continúa presente en sus proyectos.
