Nicolás Cabré vino a Vuelta y Media a hablar de Ni media palabra, la obra que protagoniza junto a Mariano Martínez y Bicho Gómez y que también dirige en el Paseo La Plaza.
«Disfruto mucho estar en el detrás», contó de su rol como director. «Descubrí un mundo que me gusta mucho».
Sobre su relación con Mariano Martínez, con quien compartió el éxito Son amores, dijo: «Hay algo que tenemos con él que nos entendemos perfectamente». «Siempre tuvimos esa relación y ese cariño de tratar de estar cuando la vida profesional no nos junta», agregó.
«A partir de tener Instagram, empecé a recibir un cariño de la gente que no sabía que tenía».
También habló del apoyo de sus padres a lo largo de su carrera: «Si yo hay algo que le agradezco a mis padres es que me hayan apoyado y me hayan mandado a los casting, y aguantaron que salga del colegio…». «No sé si hoy quisiera que Rufina trabaje. Obviamente, si quisiera hacerlo, la apoyaría, pero no sé si es lo que desearía para ella», dijo sobre su hija.
Sobre la relación con su hija hoy, que vive en Turquía, sostuvo: «Uno no tiene que ser un palo en la rueda frente a decisiones que a veces pueden gustarte más o menos (…). Ella gracias a Dios tiene la posibilidad de decidir aventurarse e irse a otro país, tenés que entender y apoyar».
“Siempre tuve claro que mi prioridad es, fue y será Rufina. (…) La extraño, pero la apoyo y valoro lo que hace. El contexto en el que está es completamente diferente, y dejó a todos sus amigos, no solo a mí”.
