Guillermo Coria habló con el equipo de Todo Pasa sobre su carrera, su relación complicada con el tenis y su vida después del retiro. El extenista profesional recordó momentos de alta presión competitiva y cómo logró reconciliarse con el deporte que marcó su vida.
«Al final de mi carrera empecé a odiar el tenis, que es algo que amaba», admitió. «Yo sentía que si perdía un partido, se terminaba el mundo».
«Necesité mucho tiempo alejado de las canchas para poder volver a disfrutar de agarrar una raqueta».
«Hoy disfruto muchísimo más ayudando a las nuevas generaciones que lo que sufrí jugando».
«El tenis me enseñó que la derrota es parte del camino, algo que de joven no lograba entender».
