Los equipos detrás de Cebador y Kiosco Simulator visitaron Perros de la Calle para contar cómo convirtieron dos escenas cotidianas argentinas en videojuegos. En uno hay que aprender a cebarle mate a Dios para entrar al cielo; en el otro, atender el turno noche de un kiosco. También hablaron del trabajo que hicieron fuera de sus horarios laborales y de lo que necesita la industria local para crecer.
