El cantante y guitarrista de Las Pelotas pasó por Todo Pasa, donde habló sobre “Sin la piel”, el nuevo álbum de la banda, su vínculo con Tito Fargo, los años de Sumo y una vida atravesada por la música, la resistencia y el deseo de volver al mar.
Al frente de Las Pelotas, el músico continúa construyendo una historia que comenzó en los años de Sumo y que, más de tres décadas después, sigue encontrando nuevas formas de expresarse.
En diálogo con Todo Pasa, Daffunchio habló sobre “Sin la piel”, el nuevo álbum de estudio de Las Pelotas, y explicó que el proceso de creación estuvo marcado por una búsqueda hacia lo profundo. “Fue un buceo a la profundidad, en esta era superficial”, definió.
El disco llega en un momento en el que el músico observa con preocupación el presente y el futuro. “Está muy complicado el futuro”, sostuvo, mientras reflexionaba sobre el paso del tiempo y la cercanía con una etapa diferente de la vida. Sin embargo, mantiene la idea de que tocar y crear son actividades que pueden acompañar toda una existencia. “Seguimos haciendo música toda la vida de alguna manera”, señaló.
La historia de Daffunchio está inevitablemente ligada a Sumo y a Luca Prodan. Para el músico, aquellos años estuvieron atravesados por experiencias intensas y por una época que define desde la perspectiva del orgullo y la resistencia: “Para mí la época de Sumo y Las Pelotas fue una época de mucho orgullo y resistencia”, recordó.
Al hablar de Luca, Daffunchio destacó que el dolor que atravesaba al cantante era algo concreto, que estaba presente en su manera de vivir y expresarse. “El dolor que Luca Prodan tenía de la vida era real”, afirmó.
En esa línea, definió la historia de Sumo como una historia marcada por extremos: “La historia de Sumo es una historia de vida y de muerte muy grosa”, dijo, y la vinculó también con el recorrido posterior de Las Pelotas.
Su mirada sobre aquella generación también aparece cuando observa a artistas actuales. Al referirse a Catriel y Paco Amoroso, encontró un vínculo con aquella época: “Catriel y Paco me hacen acordar a la época nuestra”. También mencionó a Tito Fargo, con quien mantiene una relación construida a lo largo de los años y de distintas etapas de la escena del rock argentino.
Daffunchio también repasó episodios de su adolescencia y recordó una época atravesada por la violencia y la represión. “De chico casi me matan”, contó. También recordó que, cuando tenía 14 años, estuvo cerca de ser secuestrado: “Casi me chupan a los 14 años”. Según relató, en aquellos años la presencia policial formaba parte de la vida cotidiana. “La policía venía con los colectivos y te llevaba”, recordó.
Ese contexto forma parte del recuerdo de una generación que encontró en la música no solamente una forma de expresión, sino también un espacio de resistencia. Para Daffunchio, esa dimensión todavía forma parte de la identidad de Las Pelotas.
Más allá de la música, Daffunchio habló de un deseo que todavía conserva: volver al mar: “Si me preguntás, sigo soñando en volver al mar”, confesó. Su vínculo con el océano aparece como una imagen asociada a la libertad y a una manera diferente de experimentar el tiempo: “Para mí todos los seres humanos deberían subirse a un barco y estar en el medio del océano”, sostuvo. Y describió una de esas escenas que, para él, justifican la experiencia: “Ver el amanecer y la puesta de la luna simultáneamente”.
Con los años, esa búsqueda parece haberse vuelto cada vez más sencilla. “La vida se va haciendo cada vez más sencilla”, reflexionó.
Mientras tanto, Las Pelotas continúa avanzando. “Sin la piel”, su nuevo disco de estudio, tiene prevista su edición en CD y vinilo entre el 10 y el 11 de septiembre de 2026. La banda también volverá a presentarse en Vorterix, con una primera función el 7 de octubre que ya se encuentra agotada y una nueva fecha anunciada para el 8 de octubre.
