Guillermo Martínez vino a Todo Pasa a presentar su libro Un crimen dialéctico, que cuenta la historia de un joven militante revolucionario que interrumpe una investigación sobre el libre albedrío porque lo convocan para cumplir una “misión de sangre”.
«Me gusta la etiqueta de ‘policiales filosóficos'», afirmó sobre las críticas de su novela. «Quise hacer una novela que tiene que ver con las manos sucias, pero donde el dilema es mucho más duro para el protagonista, porque se trata de una persona que es inocente de acuerdo a todo lo que uno pueda pensar sobre la inocencia. Es una categoría que está en discusión. ¿qué significa ser inocente?», sostuvo.
«Cuando hay cierto número de personas que hacen algo, aunque sea equivocado, los demás van a seguir el número del grupo. Eso para mí explica una cantidad de cosas: la actitud que tuvieron muchos durante la pandemia, el voto de los adolescentes en masa en las últimas elecciones… Hay algo que está de moda y se cede el pensamiento individual».
«Twitter es, por un lado, una pérdida de tiempo, pero también es como una revista de color de los sábados. Me estoy enterando un montón de debates científicos y novedades literarias gracias a esta red social».