La escritora Miriam Lewin vino a Perros de la Calle a contar una historia sobre el Mundial 78, cuando llevaron a un secuestrado de la ESMA como si fuera periodista a entrevistar a Menotti, al predio de Ezeiza.
“Teníamos una mentalidad de entrega religiosa”, contó sobre la época en la que estuvo secuestrada en la ESMA.
«La política le debe mucho a los jóvenes. Los jóvenes se alejaron de la política porque son escépticos. Yo no lo era porque el mundo era distinto».
Sobre el Mundial 78, dijo: «Esto da cuenta de la manipulación que hacían de la cultura mundialista los militares. Vieron que si la Argentina ganaba la Copa del Mundo ellos podían fortalecerse y quedarse en el poder. (…) La pasión deportiva podía más que el hecho de estar desaparecido. Yo recuerdo que muchos compañeros secuestrados se abrazaron con los represores ante cada gol de la Argentina».
«La gente piensa que quienes sobrevivimos hicimos cosas terribles para sobrevivir», agregó sobre los sobrevivientes.
Además, Ángela Leiva cantó Canción para mi muerte, Seminare y el Himno en homenaje a Miriam.
